Cada vez más marcas buscan alternativas al packaging flexible convencional. Las razones son claras: los consumidores prestan mayor atención a los residuos, los gobiernos introducen nuevos requisitos de envases y las empresas están bajo una presión creciente para tomar decisiones de materiales más responsables.
Sin embargo, cambiar de packaging rara vez consiste simplemente en sustituir un film plástico por otro.
Un material puede tener una buena propuesta medioambiental y, aun así, no ser adecuado para el producto que debe proteger.
BioPack nació para ayudar a las marcas a tomar estas decisiones de forma más práctica y fundamentada. En lugar de presentar un único material como solución para todos los proyectos, analizamos el producto, la vida útil esperada, el proceso de llenado, el mercado de destino y la vía prevista de fin de vida del envase.
El objetivo es sencillo: desarrollar un packaging que tenga sentido en condiciones reales de producción, distribución y uso, no solo sobre el papel.